EL CONSUMO ESTÁ GOLPEADO POR DESACELERACIÓN ECONÓMICA Y EL CASO PURA VIDA

 

El consumo ha sufrido su peor caída desde 2012, según estudio de Kantar Worldpe.

 

Foto: Bloomberg

 

El consumo no la tendrá fácil este año. Hasta abril había registrado una caída de 5% y de cara a la recta final del 2017 todo indica que la tendencia a la baja se mantendrá. Kantar Worldpanel (KWP) proyecta que se contraerá entre 1% y 3%, sobre todo por la menor demanda de lácteos.

La canasta de lácteos, que ya retrocedía 7% en el primer cuatrimestre, caería al menos dos puntos más hacia finales de año, debido a los efectos del caso de Pura Vida, proyecta KWP. Una crisis que ha generado revuelos en el sector desde el mes pasado.

Y no solo por el retiro de la marca del grupo Gloria la segunda favorita de los peruanos con el 14% de participación sino por el recelo del consumidor ante productos similares de la categoría.

"Se ha retraído un poco el consumo, pero pensamos que se puede recuperar. El público está demandando ahora leche fresca por la desconfianza", precisa Alberto Barrón, director general de Ganadería del Ministerio de Agricultura (Minagri).

No obstante, para KWP, la leche fresca es un segmento muy puntual aún, que tiene un mayor precio, y las personas no van a dejar de consumir leche envasada.

Por su parte, José Carlos Lumbreras, gerente de Desarrollo de Perú Top Publications, comenta que la adecuación de la industria al reglamento de la leche y productos lácteos (publicado por el Gobierno a finales de junio) impactará en los resultados de este sector.

Las empresas lácteas tienen seis meses para adaptarse al reglamento. También deberán preparase para el manual de la Ley de Alimentación Saludable, que sería publicado en el primer trimestre del año próximo.

"Esto va a tener un efecto positivo para el consumidor. No solo en el mercado lácteo, sino en otros productos alimenticios, como la panificación y los néctares", explica Jorge Vargas, especialista en lácteos de la Universidad Nacional Agraria La Molina. Lumbreras coincide y señala que esto también podría trasladarse en particular a embutidos, chocolatería y otros alimentos procesados.

"Se tenía que dar. El consumo va a ir sintiendo estos cambios en alimentos. El sector va a cambiar poco a poco hacia esta nueva relación y requerimientos del consumidor", agrega.

En el caso de los embutidos, Lumbreras comenta que se han recortado las proyecciones que se tenían hasta fin de año. Hasta abril, calculaban que crecería 4% y ahora sería entre uno o dos puntos menos, tanto como resultado de la desaceleración de la economía como también por el eco del caso Pura Vida, que impacta en los alimentos procesados.

LAS SECUELAS

En esa línea, el Minagri alista el que será el reglamento de la carne y productos cárnicos. Barrón, del Minagri, comenta que empezará a trabajar en este reglamento, con énfasis en el control sobre los insumos, los aditivos y los camales, donde hoy no hay mucha regulación.

"El tema de las carnes va a tener que ser aclarado. Hoy no sabemos cuánta carne tiene un producto cárnico", opina Vargas. La Asociación Peruana de Porcicultores (APP) está de acuerdo con el funcionario. "Se necesita informar al consumidor a través del etiquetado en los productos procesados", opina el gremio.

Mientras que por el lado de los chocolates, la Asociación de Productores de Chocolate del Perú (Aprochoc) anunció que en coordinación con el Minagri reclamarán el cumplimiento de la norma técnica del chocolate. Esta determina que el producto debe contener al menos un 35% de cacao para llevar ese nombre.

"El consumidor puede coger la sartén por el mango, sabiendo diferenciar el chocolate de la golosina", dice Víctor Antonio Padilla, presidente de Aprochoc.

No obstante, para la mayoría de la población, el precio seguirá siendo determinante, acota Santiago Pastor, de la Asociación Peruana de Productores de Cacao.

Lumbreras remarca que todos estos cambios impactarán en el consumo, pero de forma temporal. Lo que sí será sostenido será la transformación de las compañías hacia una oferta de alimentos más saludables.

"De acá a 10 años, las cosas podrán ser distintas. Aparecerán nuevos jugadores en el mercado, con ofertas específicas, con orientación a una vida sana. El consumo se está personalizando", proyecta.

En el Perú existen nueve grandes corporaciones alimenticias, de las que cuatro se verían muy impactadas con los recientes y futuros marcos regulatorios, menciona el gerente de Desarrollo de Perú Top.

CONSUMO A FUTURO

Aunque este año se prevé que el consumo de la canasta seguirá desacelerado, Kantar Worldpanel (KWP) indica que algunos factores contribuirían a que pueda recuperarse en el 2018: las mejores expectativas de la construcción hacia el final del año y un consecuente aumento en el empleo.

Además, el resultado de dos de las campañas más fuertes del segundo semestre (Fiestas Patrias y Navidad) podrían dar las primeras luces de una posible recuperación.

Lo que sí está claro, anota KWP, es que el repunte no será por una mayor demanda de lácteos, sino de alimentos como arroz, azúcar y fideos.

"Estos productos básicos de la canasta deberían irse recuperando poco a poco hacia el final del año. Recordemos que representan el 60% de la canasta", señala la consultora.

Lumbreras, en tanto, refiere que en relación solo a los alimentos industrializados, se proyecta un crecimiento del consumo menor al 1%, frente al año pasado.

¿Qué harán las empresas para colaborar en la reactivación del consumo? La innovación seguirá siendo parte importante de sus estrategias, pero también tendrán al frente el gran reto de adecuar sus insumos e información de cara al consumidor.

"Las empresas se están adecuando a los cambios que se vienen, no quieren pasar por lo mismo que Pura Vida y los consumidores están más pendientes de lo que consumen", resalta.

 

Publicado en El Comercio, 10 de julio de 2017