Grado de inversión interno

Por Gino Kaiserberger*

La semana pasada me llamó una señora que preocupada me relataba, cómo los 300 dólares que le enviaba su hijo del exterior, al momento de cambiarlos a soles se le iban diluyendo y lo que recibía hace un año ahora ha disminuido en más de 120 soles al mes, agregando que esto estaba empeorando por el alza de los productos de primera necesidad.

En efecto, los familiares que han migrado al exterior remesan a sus parientes anualmente más de 3 mil 500 millones de dólares que convertidos a soles de hace un año, sumaban más de 10 mil 880 millones de soles y, teniendo en cuenta que el sol se ha apreciado 15% en los últimos 12 meses, los soles que reciben ahora han disminuido a 9 mil 450 millones; es decir tienen una pérdida cambiaria del orden de más de 1 mil 426 millones de soles. Si a esto le agregamos la inflación anualizada de 5.5%, esta se incrementa a 2 mil 24 millones de soles; acumulando una pérdida de 18.60%.

Es pertinente tomar en cuenta que los familiares que remesan dinero del exterior pertenecen a niveles medios y bajos de la población, por lo que la pérdida cambiaria estaría afectando a los sectores más pobres.

Como puede verse, no solo los exportadores de bienes con mayor valor agregado están sintiendo los efectos de la caída del dólar; sin embargo, estos exportadores reciben una devolución del Estado (Draw Back) de 5% del valor FOB a diferencia de las familias peruanas que “exportan” parientes al exterior que no reciben ningún Draw Back, por el valor de las remesas que ingresan al país.

Al otro lado de la orilla, vemos que la agencia calificadora de riesgo crediticio Fitch Ratings otorgó al Perú el grado de inversión, al elevar la calificación de la deuda peruana de largo plazo en moneda extranjera de “BB+” (grado especulativo) a “BBB-“ con perspectiva positiva y elevando la calificación de la deuda en moneda local de largo plazo de “BBB-“ a “BBB”, también con perspectiva estable.

Si bien, este es solo un primer eslabón en el grupo de calificaciones del denominado grado de inversión, el hecho de haber ingresado a él ya es una buena noticia, aunque para los efectos de un global reconocimiento de grado de inversión faltaría que Standard and Poor’s y por Moody’s, las otras dos agencias calificadoras más importantes, mejoren sus calificaciones hacia el Perú.

En efecto, Standard and Poor’s ha asignado al Perú una calificación de BB+ con perspectiva estable y dista un peldaño del grado de inversión; mientras que la actual calificación crediticia de Perú asignada por Moody’s está un poco más rezagada respecto a las otras agencias calificadoras y se sitúa en Ba2 con una perspectiva estable y dista dos peldaños del grado de inversión. México está 2 peldaños arriba de Perú y Chiles está a 4 peldaños arriba. Sin embargo, no debemos olvidar que así como se gana el grado de inversión, también se puede perder, como ocurrió con Colombia.

Si bien obtener el grado de inversión atraerá mayores inversiones al país, también atraerá capitales golondrinos, mientras siga habiendo un diferencial en las tasas de interés entre EE.UU. y lo dispuesto por el BCR, lo que podría originar una mayor aceleración en la baja del dólar.

De otro lado, debemos tener en cuenta que el 77% de nuestras exportaciones son materias primas y el alto precio internacional de los metales tiene origen externo y depende de la evolución de las economías del resto del mundo. Este es un riesgo que el país debe tomar en cuenta. Nuestras exportaciones deben diversificarse aún más, básicamente en bienes que transformen nuestras materias primas. La idea es revertir nuestras tendencias exportadoras, duplicando el volumen de bienes transformados y con mayor valor agregado.

Sigue pendiente subsanar:
1) La inadecuada infraestructura vial.
2) La pérdida de competitividad de un sistema portuario como el del Callao, que apenas puede operar 12 contenedores por hora.
3) Una reforma del Estado que reduzca la pérdida de 5% del PBI.
4) Los trámites burocráticos en la administración pública siguen siendo un lastre para la competitividad.
5) Una reforma tributaria más realista y progresiva.
6) Una ley Mype que sea promotora, incluyente y generadora de empleo formal.
7) Una Ley General de Trabajo flexible y realista.

* Presidente de Cesden

Moody's y la cuadratura del círculo

Por Humberto Campodónico

"Todavía está fresca en la memoria la situación que se vivió en las últimas elecciones presidenciales, en las cuales las dos opciones que se presentaban para la segunda vuelta, si no eran radicalmente opuestas, apuntaban en diferentes direcciones en cuanto a las propuestas de política económica".

Lo que está diciendo Mauro Leos, analista de la calificadora de riesgo Moody´s en reciente entrevista publicada en Gestión (8/4/08), es que Alan García y Ollanta Humala llegaron a la segunda vuelta planteando políticas económicas alternativas a las que se vienen aplicando desde Fujimori.

Ciertamente, en el 2006 el país votó por quienes criticaron al neoliberalismo, afirmando que había que revisar el TLC (por lo menos), aplicar un impuesto a las sobreganancias mineras y petroleras, modernizar el Estado e impulsar el Centro de Planeamiento Estratégico, cambiar la estructura oligopólica de los mercados, seguir impulsando la descentralización y cuidar el medio ambiente, fortalecer las empresas públicas, acabar con las privatizaciones y no entregar los puertos y aeropuertos, impulsar políticas de promoción de empleos, relanzar los programas sociales, respetar los derechos de los trabajadores (incluida la formación de sindicatos), terminar con los abusos de las "services", hacer una reforma tributaria que acabe con las exoneraciones al sector financiero, reducir las desigualdades sociales y regresar a la Constitución del 79.

Afirma Leos que el problema para otorgarle el grado de inversión al Perú (como ya lo hizo Fitch) es "en qué medida, en término de escenarios futuros, pudiera florecer y aparecer de nuevo esa divergencia y en qué medida eso pudiera hacer peligrar los temas de continuidad económica. (…) El problema no es únicamente cómo se encuentra la situación actual, sino cómo se pudieran encontrar estas situaciones no hacia finales de este año, sino en los próximos 2 o 3 años".

Más claro ni el agua. Si bien para Moody´s existen todavía problemas económicos que dificultan el otorgamiento del grado de inversión (las exportaciones tienen una excesiva dependencia en las materias primas –sobre todo en sus altos precios– y subsiste aún una excesiva dolarización de la economía, cercana al 42%), el problema fundamental es "político": si habrá o no continuidad de la política económica en el 2011.

¿No será que el nuevo sentido común que se expresó en las elecciones del 2006 anda todavía por allí, vivo y coleando, esperando su oportunidad? ¿Será que la población peruana está descontenta porque el gobierno no cumplió con lo prometido, por lo que prosigue la bonanza económica que beneficia a unos pocos? ¿Será eso lo que explica que si bien la economía crece al 9%, la aprobación presidencial solo es del 35%, según la encuesta de la Católica? ¿Y que la aprobación en el nivel A/B es 47%, mientras que en el D/E es 26%?

Si eso es así, lo que quiere Moody´s son dos cosas imposibles de lograr al mismo tiempo. De un lado, que la política económica neoliberal tenga garantizada su continuidad más allá del 2011, para que estén contentos los inversionistas. Y, de otro, que la población (que es la que vota) no se queje de esa política económica sino que, por el contrario, la aplauda. Lo que Moody´s no aprecia es que "lo político" tiene un componente importante de "política económica", así como factores sociales, culturales y políticos (no hay que caer en el economicismo).

Para lograr estabilidad social y gobernabilidad de largo plazo, hay que reducir la exclusión social, poniendo el péndulo al medio en las relaciones entre mercado y Estado. La derecha dice que eso es "volver al populismo" porque lo que quiere es el status quo y mantener sus privilegios. García, con "el perro del hortelano", dice lo mismo, negando las ideas primigenias de su partido y, también, lo que dijo en el 2006. Mientras esa visión prosiga y no se aplique una política económica alternativa, es bastante probable que la población se siga quejando y que el señor Leos de Moody´s siga deshojando margaritas.

 

Grado de Inversión para Perú
Aún no cantemos victoria

 

Por Dra. Janett Mostacero Llerena y Ms. Carlos Vargas Cárdenas

La agencia calificadora de riesgo crediticio Fitch Ratings otorgó hoy miércoles 3 de abril al Perú el grado de inversión (investment grade) al elevar la calificación de la deuda peruana de largo plazo en moneda extranjera de "BB+" (grado especulativo) a "BBB-" con perspectiva positiva, el primer escalón en el grupo de calificaciones correspondientes al denominado grado de inversión. Asimismo, elevó la calificación de la deuda en moneda local de largo plazo de "BBB-" a "BBB", también con perspectiva estable, y que ya se encontraba bajo la calificación de grado de inversión. Fitch Ratings explicó que esta decisión reconoce la fuerte mejora de los indicadores de solvencia externa y fiscal de Perú que ahora contrarrestan cualquier posibilidad de incumplimiento de pago de sus obligaciones en moneda extranjera. Igualmente, contrarrestan la concentración de las exportaciones peruanas en pocos productos así como los riesgos políticos y sociales del país.

"Las finanzas públicas de Perú y el desempeño de sus cuentas externas nuevamente superaron las expectativas contribuyendo a una mejoría más que la esperada en sus indicadores financieros en moneda extranjera", afirmó la directora principal de Calificación Soberana para América Latina de Fitch Ratings, Theresa Paiz. Agregó que como resultado de este desempeño, la mayoría de los indicadores financieros de Perú ahora son más fuertes que el promedio de países cuya deuda externa está calificada en los niveles más bajos de grado de inversión. Más aún, destacó la existencia de un cambio estructural incipiente en los factores que impulsan el crecimiento económico de Perú, como el mayor dinamismo de las tasas de crecimiento de los sectores no primarios.

Un poco de historia

Pero, ¿qué es el grado de inversión y sobre todo para qué sirve?. Vamos a recordar un poco la historia. En Norteamérica hace unos cien años hubo una gran crisis financiera en la cual dejaron de pagar sus deudas en bonos una serie de empresas, sobre todo eléctricas y de gas. Los ahorristas que compraron esos papeles se quedaron desamparados. De allí vino la creación de empresas que calificaran la calidad de los bonos emitidos por las empresas que ponían a la venta al público sus acciones. Los papeles de calidad segura se denominaron de “investment grade” (aptos para la inversión o adquisición) y los otros no aptos para un inversionista que busca seguridad. Los no aptos con el tiempo se han denominado especulativos o “bonos basura”. El crecimiento de los fondos de pensiones en Estados Unidos, que hoy tienen más de US$6 mil millones de millones de activos, es decir, trillones para los norteamericanos, equivalentes a la mitad del Producto Bruto de dicho país, ha estimulado regulaciones para proteger a los pensionistas, los cuales se han reproducido en otros países. En general los fondos de pensiones no pueden comprar bonos que no tengan el “grado de inversión”: El resultado es que los papeles especulativos enfrentan un mercado reducido y tienen que ofrecer tasas de interés bastante más altas para colocar su papel. Esa ha sido la situación del Perú hasta ahora, reflejando nuestra accidentada historia económica y financiera. Pero desde 2002 la situación económica y financiera del Perú viene mejorando cada año: el crecimiento económico en ese lapso ha sido el más alto de América Latina, la inflación la más baja, las finanzas públicas han pasado de déficit a superávit, y por consiguiente la deuda del gobierno se ha reducido de 50% del Producto a menos del 25% hoy. Por eso las calificadoras de crédito han ido mejorando progresivamente la calificación del Perú.

¿Cuál va a ser el efecto para Perú con el Grado de Inversión?

Los efectos son indiscutiblemente positivos, por ejemplo:
i) Aumentar sustantivamente el mercado internacional para los bonos del gobierno a menores tasas de interés. Ya que los inversionistas internacionales e inversores corporativos participan activamente en el mercado financiero nacional, también aquí bajarán las tasas para nuevas emisiones del gobierno.
ii) También para la refinanciación de la deuda externa de bonos soberanos por operaciones Swaps que permitirían trasladar deudas más caras por deudas más baratas y a mayores plazos. Actualmente hay una tendencia al alza de las tasas de interés del mercado americano debido a la expansión monetaria y a la devaluación del dólar con el resto de monedas.
iii) Además, el Perú sería un país captador de inversiones directas ya que el portafolio de fondos de jubilación americanos y europeos exigen que los países, para se inviertan estos cuantiosos fondos, deben tener Grado de Inversión lo que hace menos riesgosa la colocación.
iv) El buen crédito del estado hará que grandes proyectos de infraestructura privada también tengan más posibilidades de ser financiados a menor costo. Por ejemplo, hoy se están preparando grandes proyectos de exportación de gas, instalación de una industria petroquímica, proyectos de inversión utilizando insumos renovables, grandes concesiones viales (la Interoceánica y la Panamericana Norte y Sur), grandes proyectos inmobiliarios a nivel global y nuevas plantas de generación eléctrica.

Todos estos proyectos se beneficiarán chocheramente con el “grado de inversión” pues porque se podrían obtener financiamientos externos directos y, con garantías titulizadas, se disminuirían las tasas de interés en los negocios. Las ventas serían realmente globales, nuestra entidad financiera se interesará en participar en la venta de nuestro producto financiado por ellos. Ya le sucedió a Chile que era el único país sudamericano con Grado de Inversión. Ahora..., ya no etá solo pué. .....Dijimos sudamericano, si hubiéramos dicho latinoamericano hubiéramos incorporado a México, que también tiene grado de inversión. Aunque Chile aventaja a México que tiene un sector fiscal más ordenado, una menor deuda externa y una mejor distribución relativa del ingreso. Es más, Chile tiene un sector fiscal que está estructurado para arrojar un superávit fiscal del 1% del PBI, que le da un gran respiro para las obligaciones contenciosas que se presentasen, muy buen criterio en el manejo económico, pero, sin duda parte de una cultura fiscal madurada con el tiempo.

Cabe señalar que el 19 de octubre del 2007, la agencia calificadora de riesgo crediticio Dominion Bond Rating Service (DBRS) de Canadá otorgó al Perú el grado de inversión (BBB) para su deuda a largo plazo en moneda extranjera y local, por encima de las calificaciones otorgadas al país por las principales agencias, como las estadounidenses. Ver la sección Noticias de interés general de nuestro Informe Empresarial de fecha 29 de octubre 2007. En ese informe aclarábamos que estas clasificadoras estadounidenses, es decir, Standard and Poor’s, Fitch Ratings y Moody’s, son las más rankeadas y prestigiosas del mundo. El sólo hecho que alguna de ellas otorgue un incremento o disminución en la calificación de riesgo de un país, las otras inmediatamente revisan tal aseveración, se da casi siempre.

Actualmente, Standard and Poor's tiene asignada una calificación de BB+ con perspectiva estable y dista un peldaño del grado de inversión. Mientras que la actual calificación crediticia de Perú asignada por Moody's está un poco rezagada respecto a las otras agencias calificadoras y se sitúa en Ba2 con una perspectiva estable y dista dos peldaños del grado de inversión. Sugerimos no cantar victoria y salir a la tele a reventarnos la tarjeta de crédito. Faltan aún dos clasificadoras de riesgo que todavía no se pronuncian y los inversores corporativos están a la expectativa, así como nosotros. La evaluación respecto a nuestros Bonos Soveranos, todavía no está recategorizada por Fitch Ratings, es decir, respecto a lo más gravitante de nuestro riesgo, no hay cambios, esperemos unas semanas más.

Para resumir, Perú se está acercando al mundo civilizado en términos financieros. Pero hay todavía mucho por hacer. Vamos a entrar a la antesala de un club financiero, pero de allí tenemos que seguir mejorando. El tema social es la clave para este progreso. Debemos fijar y cumplir varias metas básicas en los próximos años, digamos para 2015 como por ejemplo:
i) La reducción del índice de pobreza, el ministro Carranza ya lo dijo ayer martes 2 de abril, que si la pobreza no se reduce en el año 2011 a 30% de la población, el gobierno aprista habrá sido un fracaso. Lo recordaremos Sr. Ministro.
ii) Orden jurídico en lo social y penal fundamentalmente, la seguridad ciudadana siempre es el talón de Aquiles.
iii) Y sobre todo, una mejora sustantiva de la calidad de la educación pública, nos ahorramos los comentarios.

Actualmente nuestro ratio Deuda/PBI del Perú está en niveles un poco más de 42 %, para tener una posición fiscal sólida debe estar en niveles de 25% a 30 %. La Ley de Prudencia y Transparencia Fiscal se respeta muy poco, es más, hay quienes no saben que existe, ni tampoco existe penalidad alguna para garantizar un manejo serio del manejo fiscal del país, que es uno de los principales indicadores macroeconómicos que ven los inversionistas.

El país necesita empleo y para ello necesita dar las condiciones de confianza y solidez para que la inversión en serio llegue luego del grado de inversión. Es mas, tenemos que prepararnos para abrir nuestros mercados, lo que se está preparando a través de los tratados de libre comercio, ya hecho con EEUU, y está en camino el de la Unión Europea, China, Corea y Japón.

Cumpliendo algunas metas como éstas lograremos un país socialmente tranquilo y por consiguiente apto para la inversión.