¿Más conflictos a la vista?

 

Carlos Casas Tragodara

Jefe del Departamento de Economía de la U. del Pacífico

 

La mayoría de conflictos en el país están vinculados a los gobiernos locales, sean por mal manejo de los recursos o por temas socioambientales (derivados de la minería básicamente) o de falta de delimitación entre distritos. La noticia que tenemos que dar es mala. Creemos que estos conflictos van a aumentar en el tiempo debido a razones ajenas a las actuales, pero que pueden implicar mayores riesgos. Estas razones deben buscarse más allá de los linderos de nuestros distritos y de nuestro país: la desaceleración de la economía mundial.

Todos los pronósticos acerca de nuestras exportaciones nos indican una contracción en las mismas y un pronóstico de caída para este año. Las exportaciones más afectadas serían las de minerales debido a la disminución de precios internacionales. Debemos tomar en cuenta que esta disminución afectará las utilidades de las empresas mineras (el comportamiento en la bolsa de las acciones de estas empresas así lo confirma) y por tanto pagarán menos impuestos.

Lo anterior implica que la mitad del impuesto a la renta que pagan las empresas al Estado y que se orienta a los gobiernos regionales y locales disminuirá, lo cual generará malestar social. No debería extrañarnos entonces que los reclamos por la disminución de estos recursos se hagan esperar. Los culpables para la población serán los “sospechosos comunes”: las empresas y el Estado. Las primeras serán acusadas de pagar pocos impuestos y el segundo de apropiarse de los recursos de las municipalidades y estar centralizando el país. Un resultado muy previsible será mayor presión a estos actores para que destinen más recursos a las municipalidades, lo cual va a generar mayor presión sobre las utilidades de las empresas, por un lado, y las finanzas públicas, por el otro.

Existe en muchos alcaldes la sensación de que los recursos que obtienen del canon son derechos adquiridos que van creciendo en el tiempo desconociendo el carácter temporal y volátil que tienen esta fuente de ingresos. La difusión de esta naturaleza del canon ha sido poco difundida y más bien el crecimiento de los recursos ha sido mostrado como un apoyo al proceso de descentralización del país, dado que en algún momento la inversión de los gobiernos regionales y locales representó el 70% de la inversión pública total.

Los efectos mencionados serán diferenciados atendiendo a las distintas zonas productoras. Realizando cálculos de elasticidades de los ingresos de las municipalidades por cada departamento tomando en cuenta la estructura de producción minera de cada zona, nos indican que estas elasticidades son mayores a 1 y en algunos departamentos llegan a 2. Ello significa que los ingresos de las municipalidades de dichos departamentos están excesivamente expuestos a las fluctuaciones de los precios. Por ello, el impacto en las finanzas públicas municipales en departamentos como Cerro de Pasco, La Libertad, Moquegua o Tacna será considerable.

Ante esto debemos empezar a prepararnos informando a las autoridades locales y regionales, incentivar, por otro lado, los nuevos proyectos mineros para compensar la caída de la recaudación y obtener recursos para compensar parcialmente a las zonas que vean reducidos sus ingresos. Si no se toma la iniciativa desde ahora, se tendrá un aumento de la conflictividad, que puede enrarecer más el ambiente para las inversiones cuando más las necesitemos en un contexto de desaceleración mundial.

 

Publicado en Gestión el 17 de junio del 2013