Startups en Perú: entre la resiliencia y la incertidumbre

El año 2025 cierra como un periodo difícil para el ecosistema emprendedor peruano. El monto de inversión anual en venture capital se ha mantenido prácticamente estancado desde 2023, sin señales claras de recuperación. El problema no es la falta de talento o ideas, sino factores estructurales y una crisis política persistente que afecta la confianza de los inversionistas locales. El Estado sigue siendo el principal apoyo, a través de programas como StartUp Perú, pero el sector privado sigue siendo "tímido". La falta de un involucramiento decidido de las grandes empresas limita la capacidad de las startups para escalar. El 2026 se perfila como un año complejo debido a la incertidumbre electoral.
Los emprendedores peruanos deben adoptar una visión internacional desde el primer día y buscar capital y clientes fuera del país como una necesidad estratégica, no solo una aspiración. Sobre las oportunidades para las empresas en este 2026, la tecnología Fintech, impulsada por el sandbox regulatorio de la SBS y la nueva infraestructura de pagos del Banco Central es prometedora. En la Minería hay potencial para aplicaciones de biotecnología, inteligencia artificial e IoT.
La gastronomía sigue posicionando al país, pero falta traducir ese éxito en la creación de empresas tecnológicas financieras y globalmente atractivas. Las empresas de base científica son un territorio poco explorado pero con gran potencial si se logra articular la ciencia con el mercado y el capital. El emprendimiento tecnológico en Perú enfrenta el desafío de aprender a operar y crecer en un entorno de alto riesgo político, siendo la conexión con el ecosistema internacional la clave para su desarrollo futuro.
Autor: José Deustua. Fuente: Diario Gestión. pág. 10. 23 de diciembre del 2025.