La identidad digital: la pieza clave de la inclusión financiera

El anuncio de la presidenta Keiko Fujimori sobre el otorgamiento de una Identidad Digital (ID) universal para todos los peruanos y la creación de la Autoridad Nacional Digital representa una oportunidad clave para la inclusión financiera, cuyo éxito dependerá de construir un sistema interoperable en diálogo con la industria privada. Como explica la abogada Ljubica Vodanovic, la identidad digital trasciende al DNI electrónico (DNIe) físico con chip creado en 2013, el cual fracasó, alcanzando apenas a entre un 10 % y 16 % de la población, debido a su alto costo, desconocimiento ciudadano y falta de integración institucional. En cambio, una verdadera identidad digital es un sistema que permite identificar de manera única a una persona en el entorno virtual y autenticar su presencia mediante biometría o claves dinámicas.

Actualmente, el ecosistema peruano se encuentra fragmentado: mientras el DNI convencional posee un 99 % de cobertura, la plataforma ID PERÚ de Reniec enfrentó problemas de disponibilidad y actualización, lo que impulsó a las entidades financieras a crear sus propias herramientas privadas de verificación. Para superar esta falta de interoperabilidad, el país requiere una plataforma única basada en estándares abiertos, diseño centrado en el ciudadano y modularidad. Una infraestructura de este tipo permitirá validar identidad, consentimiento y firmas a distancia, reducir los costos de incorporación de nuevos clientes, extender los servicios financieros a sectores desatendidos, sentar las bases del openfinance y mitigar la suplantación de identidad, convirtiéndose en el eslabón que finalmente conecte la alta cobertura del DNI con la inclusión financiera real.


Fuente: Diario Gestión, pág. 4, 13 de agosto del 2026.