Gasto, burbujas y riesgos globales

A pesar de una aparente fortaleza, la economía estadounidense enfrenta riesgos sistémicos debido a una "trayectoria insostenible" de gasto y deuda. Existe una "burbuja de complacencia" en los mercados, donde los precios de los activos; como las acciones, bonos superan sus fundamentos reales, impulsados por el exceso de liquidez posterior a la pandemia. La inflación persistente y las altas tasas de interés limitan la capacidad de la Reserva Federal para intervenir si hay una crisis, aumentando el riesgo de una recesión.
Estos problemas afectarían al Perú, debido a la menor demanda externa, una recesión en EE.UU. reduciría la compra de productos peruanos, afectando a la minería y agroindustria. La aversión al riesgo haría que los inversionistas migren a activos seguros, depreciando monedas emergentes. Aunque el sol peruano se ha fortalecido (lo cual ayuda a importar bienes de capital a mejor precio), una moneda demasiado fuerte puede restar competitividad a los sectores exportadores no mineros y a la producción local.
Lo que se recomienda es una mejor disciplina fiscal, pues esta es su base y no una enemiga. El Estado no debe convertir ingresos extraordinarios, provenientes de los altos precios de los minerales, en gasto corriente permanente. Los recursos deben destinarse a infraestructura, innovación y capital humano, aprovechando la solidez actual para "blindar" la economía. El Perú debe consolidar su reputación de estabilidad y responsabilidad macroeconómica como el mejor escudo para proteger el empleo y la inversión ante la incertidumbre global.
Autora: Mercedes Aráoz. Diario Gestión, pág. 17. 27 de octubre del 2025.