Economía impávida

 

La economía mundial ha demostrado una resistencia inesperada frente a dos grandes amenazas recientes; la guerra comercial iniciada por Donald Trump y los temores sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA). A pesar de los pronósticos de recesión de hace seis meses, la economía global sigue creciendo. Hace seis meses, el anuncio de una guerra comercial feroz por parte de Trump provocó temores de caída en los mercados y la confianza del consumidor.

Sin embargo, la realidad actual muestra que los aranceles efectivos son menores de lo que implicaba la amenaza inicial. La política fiscal de EE. UU. está impulsando la demanda y las condiciones económicas siguen siendo favorables. Los indicadores de Goldman Sachs y JPMorgan muestran que la economía global crece a buen ritmo. Se estima que el PBI de Estados Unidos creció en el tercer trimestre de 2025. Los inversores esperan una buena temporada de resultados empresariales. Las empresas "cíclicas" (como automóviles y construcción) están superando a las empresas "defensivas", lo que sugiere confianza en que el crecimiento continuará independientemente del clima económico.

Existen temores sobre una burbuja de inversión en IA y desempleo tecnológico. Un estudio del Yale Budget Lab indica que el mercado laboral no ha sufrido una disrupción perceptible desde el lanzamiento de ChatGPT. La desaceleración del empleo en EE. UU. se ve compensada por la creación de empleo en otros países de la OCDE. Aunque persiste cierto pesimismo, pero no se ha traducido en una crisis real. Si la incertidumbre fuera a hundir la economía, ya lo habría hecho; por el contrario, la economía global se ha vuelto extraordinariamente resistente a las crisis.

Autor: The Economist. Fuente: Diario Gestión, pág. 22, 30 de octubre del 2025.