Auge y caída: Cómo los mercados podrían derrumbar la economía global

Sobre la burbuja de la Inteligencia Artificial, el crecimiento actual de la bolsa está impulsado por las altas expectativas en torno a la IA. Sin embargo, para justificar las valoraciones actuales, las empresas necesitarían generar ingresos masivos, como unos 650,000 millones de dólares anuales, un objetivo que históricamente suele terminar en decepción para los inversores, de forma similar a la burbuja puntocom. Los hogares en EE. UU. tienen una exposición récord a las acciones. Un desplome bursátil reduciría significativamente el patrimonio neto de las familias, lo que provocaría una contracción del gasto de consumo, estimada en un 1.6% del PIB, suficiente para empujar al país a una recesión.
Debido a que los inversores extranjeros poseen cerca de 18 billones de dólares en acciones estadounidenses, una caída en Wall Street generaría un "efecto de riqueza" negativo a nivel mundial. Esto afectaría a Europa, ya debilitada y a China, enfrentando deflación y tensiones comerciales. Una crisis financiera debilitaría la hegemonía del dólar y la influencia política de EE. UU. Además, pondría a prueba a los gobiernos con altos niveles de deuda, quienes verían aumentar sus déficits debido a la menor recaudación fiscal y al aumento del gasto social.
Una recesión reduciría el déficit comercial de EE. UU, lo cual podría gustar a figuras políticas como Trump, pero empeoraría las tensiones con China y Europa al intensificar las medidas proteccionistas ante una sobreoferta de productos manufacturados. En conclusión, aunque una recesión provocada por los mercados financieros podría no ser extremadamente profunda, sus efectos secundarios en la estabilidad geopolítica, el orden fiscal y el comercio global serían profundos, y el mundo no parece estar preparado para enfrentarlos.
Autor: The Economist. Diario Gestión, pág. 22. 20 de noviembre del 2025.