Nuevo reglamento de APP: de qué trata, cuáles son los cambios y qué retos fiscales y contractuales deja

El Poder Ejecutivo ha dado un paso significativo en la regulación de la inversión privada con la aprobación del Reglamento de la Ley 32441 mediante el Decreto Supremo 316-2025-EF. Esta norma redefine la gestión de las Asociaciones Público Privadas (APP) y Proyectos en Activos en el Perú. Respecto a la centralización en ProInversión. La entidad asume un rol protagónico al convertirse en la Entidad Pública Titular del Proyecto del Gobierno Nacional. Ahora gestionará todo el ciclo, desde la formulación hasta la ejecución del contrato, eliminando la dispersión que existía entre diversos ministerios.
El nuevo rol del MEF se concentrará específicamente en la gestión de hacienda y sostenibilidad financiera (garantías, riesgos fiscales y capacidad de pago), dejando de lado una intervención más transversal. Sobre las innovaciones contractuales y técnicas, se formaliza el uso de Oficinas de Gestión de Proyectos (PMO) para mejorar la ejecución y se otorga mayor flexibilidad para optimizar los proyectos. Se establecieron criterios claros para la modificación, renovación o caducidad de los contratos, buscando dar contenido técnico a lo que ya estipulaba la ley.
A pesar de los avances en predictibilidad, diversos analistas señalan puntos de atención. Luis Miguel Castilla, de Videnza, advierte que, al debilitarse la articulación del MEF con la programación presupuestaria, podrían acumularse compromisos fiscales no previstos en el mediano plazo. Ronald Fernández, de PPU, destaca una preocupación legal, el reglamento permite que la interpretación de las cláusulas por parte del Estado sea vinculante, lo que genera incertidumbre jurídica para el inversionista privado.
Sebastian Gamarra del Estudio Payet, subraya que centralizar todo en ProInversión requiere un fortalecimiento presupuestal y técnico inmediato de la entidad para evitar cuellos de botella. El nuevo marco legal busca un sistema más ordenado y con menos burocracia al tener una sola contraparte estatal. Sin embargo, su éxito real dependerá de una transición gradual y de la capacidad de ProInversión para manejar su nueva carga de responsabilidad sin descuidar la transparencia.
Fuente: Diario El Comercio, 27 de diciembre del 2025.