Para innovar en economía circular, hay que mirar hacia el Sur Global

Las empresas deben expandir su visión de sostenibilidad más allá de las estrategias convencionales de los países desarrollados. La mayoría de las empresas en el Norte Global, como Europa y Norteamérica, se centran en mejoras incrementales, como la sustitución de materiales o modelos de negocio internos. Sin embargo, estas estrategias suelen ignorar las innovaciones disruptivas que surgen en comunidades marginadas del Sur Global.

En regiones con pocos recursos y falta de inversión sistémica, están surgiendo soluciones circulares poderosas por necesidad. El proyecto Rum & Sargassum, que convierte algas descompuestas y residuos de destilería en biocombustible asequible. También en Singapur, con la empresa Confetti Snacks, que transforma frutas y verduras "imperfectas" o excedentes en snacks saludables. Las empresas deben adoptar una visión más amplia que incluya a emprendedores locales y sistemas de conocimiento informal.

No todos los proyectos generan ganancias inmediatas, por lo que es vital incorporar indicadores ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) para medir el valor real. A continuación, cuatro estrategias para que las empresas puedan aprovechar estas oportunidades:

  1. Ampliar el embudo de innovación: Colaborar con organizaciones comunitarias y emprendedores locales fuera de los laboratorios tradicionales.
  2. Mapear flujos de desperdicio: Identificar residuos en la propia cadena de suministro que puedan transformarse en valor.
  3. Invertir en valor compartido: Fomentar coinversiones con innovadores de base para construir ecosistemas duraderos.
  4. Actualizar métricas: Adoptar indicadores que reflejen la rentabilidad financiera junto con resultados sociales y ambientales cuantificables.


Autora: Weslynne Ashton. Fuente: Diario Gestión, pág. 20, 08 de enero del 2026.