China cumple su objetivo de PBI, pero de forma extraña

¿Cómo China logró alcanzar su objetivo de crecimiento económico del 5% en 2025? Aunque de una manera inusual y estructuralmente desequilibrada. A pesar de un contexto global caótico y una población que disminuye más rápido de lo previsto, el motor principal de este crecimiento no fue el consumo interno como esperaba el gobierno, sino un superávit comercial récord de 1.2 billones de dólares. Esta fortaleza de las exportaciones compensó la notable debilidad de la inversión interna, especialmente en el sector inmobiliario y de infraestructuras, cuya inversión en activos fijos se contrajo por primera vez desde 1989. Esta dependencia de los mercados externos ha generado tensiones significativas con sus socios comerciales. Países como México han comenzado a imponer aranceles ante lo que perciben como una "avalancha" de productos chinos baratos, impulsada por una débil demanda interna y una persistente deflación en China que abarata sus exportaciones.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha señalado que el tipo de cambio real de China ha caído drásticamente, lo que agrava los desequilibrios externos. Aunque China ha intentado aliviar estas tensiones mediante concesiones arancelarias selectivas y acuerdos iniciales con la Unión Europea y Canadá, el malestar global persiste. Para lograr un crecimiento sostenible, los expertos y organismos internacionales como el FMI sugieren que China debe reequilibrar su economía. Esto implicaría aplicar estímulos fiscales para fomentar el consumo interno, fortalecer la red de seguridad social y reducir los subsidios a la industria manufacturera, redirigiendo esos recursos hacia el saneamiento del maltrecho sector inmobiliario. En conclusión, aunque China cumplió su meta numérica, la forma en que lo hizo —basándose en el sector exterior mientras su demanda interna flaquea— plantea dudas sobre la estabilidad a largo plazo y la paciencia de sus socios comerciales.
Autor: The Economist. Diario Gestión, pág. 22, 29 de enero del 2026.