El renacer de General Electric y sus “herederas”

El sorprendente y exitoso resurgimiento de General Electric (GE) a raíz de su decisión en 2021 de dividirse en tres compañías independientes: GE Aerospace, GE HealthCare y GE Vernova. Aunque tras la caída de la empresa de su época dorada bajo el mando de Jack Welch muchos analistas auguraban un futuro oscuro y fragmentado para el conglomerado, la realidad de esta escisión ha resultado ser sumamente positiva. Hoy en día, las empresas "herederas" han demostrado que operan mucho mejor y son más rentables al no estar atadas a un conglomerado gigante. Actualmente, estas nuevas entidades dominan sus respectivos mercados y poseen balances financieros muy sanos. GE Aerospace, por ejemplo, ejerce un fuerte poder de fijación de precios gracias a la alta demanda de repuestos para motores de aviones, mientras que GE Vernova se está beneficiando enormemente de la necesidad de turbinas y equipos eléctricos, impulsada en gran parte por los centros de datos requeridos para la inteligencia artificial. Como resultado, los ingresos y el valor de mercado de estas empresas se han disparado; en conjunto, hoy valen unos 600.000 millones de dólares, lo que representa cinco veces el valor que tenía GE antes de anunciar su división.
Además, incluso las divisiones que GE había vendido años atrás, así como los activos de su antiguo y problemático brazo financiero (GE Capital), están prosperando en la actualidad bajo el control de otros inversores y fondos de capital. Sin duda, el éxito de la fragmentación de GE refleja una tendencia más amplia en los mercados actuales, un regreso al valor del mundo físico y tangible. En un contexto de altas tasas de interés y nuevas demandas tecnológicas, las empresas industriales y de energía con activos físicos fuertes están superando a aquellas basadas puramente en software o activos intangibles.
Autor: The Economist. Diario Gestión, pág. 22, 12 de marzo del 2026.