
A inicios de año, la demanda de microcréditos ha experimentado un notable impulso gracias a un entorno macroeconómico favorable, caracterizado por una inflación controlada y señales de recuperación en el empleo formal. Según representantes de Compartamos Banco, este escenario, sumado a la reactivación del consumo y a un mejor comportamiento de pago por parte de los microempresarios durante el 2025, ha generado un mayor optimismo. En consecuencia, ha aumentado la disposición de las entidades financieras para elevar el financiamiento a este sector, reflejándose en un crecimiento anual del 5.8% en los créditos a micro y pequeñas empresas (mypes) al cierre del 2025, una tasa superior a la del año previo. El principal motor actual de esta demanda es la campaña escolar, la cual genera una fuerte necesidad estacional de capital de trabajo para abastecer negocios antes del inicio de clases. Los sectores más dinámicos son el comercio (útiles escolares), los servicios (instituciones educativas) y la manufactura (confección de calzado, mochilas y uniformes), estimándose que las ventas por esta campaña podrían crecer entre un 5% y 10%. Finalmente, a pesar de la incertidumbre y la cautela en la inversión que tradicionalmente generan los procesos electorales, la dinámica del crédito en el segmento microfinanciero mantiene su ritmo creciente y no se ha visto afectada de forma significativa.
Fuente: Diario Gestión, pág. 18, 02 de marzo del 2026.