¿Hasta dónde podría llegar la inflación global?

El resurgimiento de la inflación global impulsado por un conflicto bélico en Medio Oriente que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, el cual ha perturbado gravemente los mercados energéticos y disparado el precio del petróleo. Aunque el encarecimiento de la energía elevará el costo de vida, reducirá la producción y afectará los márgenes empresariales, los expertos estiman que es poco probable que se desencadene una recesión global profunda, ya que la economía mundial entró a esta crisis fortalecida por buenos salarios y ganancias corporativas. Las proyecciones indican que se requerirían precios del crudo mucho más altos, entre los 138 y 175 dólares por barril, para provocar un colapso severo. Sin embargo, el principal motivo de alarma es que la inflación general podría establecerse entre el 4% y el 6%, en un contexto donde los bancos centrales tienen un margen de maniobra mucho más limitado que en 2022 para subir las tasas de interés debido a las fuertes presiones políticas y sociales. Ante la disposición de las empresas a trasladar rápidamente estos costos a los consumidores y el alza en los indicadores de inflación en tiempo real, los gobiernos podrían verse obligados a implementar costosos subsidios energéticos para rescatar a los ciudadanos, lo que tendría como consecuencia más duradera un grave agravamiento de los problemas fiscales en los países ricos.

 


Autor: The Economist. Diario Gestión, pág. 22, 31 de marzo del 2026.