¿La resiliencia global superará la disrupción?

 

La actual tensión entre una economía global que ha demostrado gran resiliencia y un entorno político cada vez más caótico, ejemplificado por las imprevisibles y contradictorias decisiones de Donald Trump respecto a la crisis con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Ante este panorama de alta incertidumbre impulsado por conflictos en Medio Oriente, la guerra en Ucrania y las políticas comerciales estadounidenses, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha presentado su reciente informe de Perspectivas de la Economía Mundial utilizando un enfoque basado en escenarios. Su pronóstico de referencia proyecta un crecimiento global moderado del 3.1% para 2026 asumiendo que las disrupciones por la guerra cesen a mediados de año; sin embargo, advierte sobre escenarios adversos y graves donde un conflicto prolongado podría hundir el crecimiento mundial hasta un 2% y disparar la inflación al 5.8%. Aunque se rescatan aspectos positivos como el auge de las exportaciones tecnológicas impulsadas por la inteligencia artificial y la resistencia comercial global frente al proteccionismo, aún predominan los riesgos a la baja. El FMI describe un mundo alejado de sus ideales fundacionales de 1944, advirtiendo que las tensiones geopolíticas y el declive de Estados Unidos como potencia hegemónica benigna ponen en grave riesgo no sólo la prosperidad económica, sino el propio concepto de civilización y cooperación mundial.

 

 

Autor: The Financial Times. Diario Gestión, pág. 22, 16 de abril del 2026.