
El Banco Mundial elevó su proyección de crecimiento económico para el Perú a un 2.7% para este año, impulsado principalmente por el flujo de inversiones en minería e infraestructura y favorecido por el alto precio internacional de metales como el cobre y el oro. A pesar de este ajuste positivo en medio de la incertidumbre global y factores locales como el clima o el panorama electoral, el informe señala que el Perú no liderará el crecimiento en Sudamérica, ubicándose por detrás de países como Paraguay, Argentina y Guyana. Expertos y exministros de Economía advierten que, si bien el país destaca frente a sus vecinos por su estabilidad macroeconómica, baja deuda e inflación controlada, el dinamismo proyectado sigue siendo insuficiente. Ellos coinciden en que el PBI peruano podría crecer a un ritmo mucho mayor si se aprovechara plenamente el auge de las materias primas y se solucionaran cuellos de botella estructurales, tales como el riesgo regulatorio, la inseguridad ciudadana y la caída de la productividad registrada en los últimos años.
Fuente: Diario Gestión, pág. 12, 09 de abril del 2026.