“Techo de apellido” frena a las empresas familiares

El concepto del "techo de apellido", un fenómeno que afecta directamente a las empresas familiares y que ahuyenta a los profesionales más brillantes debido a que las oportunidades de ascenso son más escasas y las recompensas económicas suelen ser más modestas. A través de un estudio realizado en Dinamarca por los académicos Morten Bennedsen, Margarita Tsoutsoura y Daniel Wolfenzon, se revela que el coeficiente intelectual promedio de los empleados en este tipo de compañías, especialmente en los niveles directivos más altos, es inferior al de otras organizaciones. Esto se debe a que el talento más capacitado evita activamente ingresar a firmas donde existe una barrera invisible que obstaculiza el avance profesional en favor de los miembros de la familia propietaria.

A pesar de que las empresas familiares suelen ofrecer una mayor estabilidad laboral, menor conflictividad interna y una visión estratégica a largo plazo arraigada en valores, como se ejemplifica con la familia Bonnier o la casa de moda Ermenegildo Zegna, la cual asegura actuar con cautela para evitar el nepotismo exigiendo que sus herederos demuestren su valía, la realidad general es compleja. Muchas de estas corporaciones padecen de mala gestión, salarios bajos, trayectorias poco gratificantes y destructivas batallas de sucesión, existiendo casos extremos donde el propósito familiar resulta perjudicial, como el de la familia Sackler con la crisis de opioides en Estados Unidos. El texto concluye señalando que, si bien estas estructuras pueden ser formidables si se gestionan de forma correcta, su mayor desafío radica en mantener el compromiso moral de los miembros de la familia sin que esto impida atraer y retener al talento externo necesario para prosperar.

 

 

Autor: Andrew Hill. Fuente: Diario Gestión, pág. 22, 14 de mayo del 2026.