Más de 11.2 millones de peruanos están en riesgo de caer en pobreza


De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la pobreza monetaria en el Perú mostró una ligera reducción en el año 2025 al situarse en 25.7% de la población (afectando a unos 8.8 millones de personas), lo que representa una caída respecto al 27.6% registrado en 2024. A pesar de este retroceso, la cifra sigue estando considerablemente por encima de los niveles prepandemia de 2019, cuando la pobreza se ubicaba en 20.2%, lo que significa que hoy existen al menos 2.3 millones más de peruanos en esta condición. En paralelo a este descenso, el principal foco de alarma se traslada a la vulnerabilidad monetaria, la cual aumentó hasta alcanzar al 32.8% de los habitantes. Esto implica que más de 11.2 millones de peruanos no son formalmente pobres pero se encuentran en un riesgo latente de caer en la pobreza ante cualquier choque económico adverso, como la pérdida de empleo, un negocio fallido o una enfermedad grave. En cuanto a la capacidad de consumo, el gasto real promedio mensual por cápita en el país subió a S/ 920, un incremento del 2.0% frente al año anterior, aunque todavía se mantiene S/ 79 por debajo del promedio del 2019. Este indicador evidencia además una profunda brecha geográfica, ya que mientras en el área urbana el gasto promedio mensual es de S/ 991, en las zonas rurales desciende drásticamente a S/ 615. Por su parte, la pobreza extrema nacional descendió al 4.7%, permitiendo que más de 250,000 personas abandonaran esta situación crítica; sin embargo, este panorama positivo no fue homogéneo, dado que en Lima Metropolitana la pobreza extrema sufrió un incremento de 0.3 puntos porcentuales, elevándose al 3.6%.

A nivel regional, la desigualdad se hace aún más evidente. Cajamarca se consolida como el departamento más pobre del Perú, registrando al 41.0% de su población bajo esta línea, seguido muy de cerca por Loreto (40.1%), Puno (37.5%), Pasco (36.4%) y Huánuco (35.7%). En la otra cara de la moneda se encuentran las regiones de la costa y selva sur con menor incidencia de pobreza monetaria, lideradas por Ica con apenas un 4.5%, Madre de Dios con 7.3% y Moquegua con 7.8%. El análisis por zonas también detalla que la vulnerabilidad en las áreas rurales se agravó al pasar del 44.6% al 47.2%, mientras que en las ciudades afecta al 29.4% de los ciudadanos. Ante este escenario, especialistas de Macroconsult señalan que la dinámica de tránsito entre la vulnerabilidad y la pobreza es compleja y constante, estimando que para el cierre del año 2026 los niveles de vulnerabilidad se mantendrán en un proceso de reducción lento y progresivo.

 


Fuente: Diario Gestión, pág. 4-5, 06 de mayo del 2025.