
En el marco de la asunción de un nuevo gobierno, el Banco Mundial (BM), a través de su director regional Issam Abousleiman, advirtió que el Perú viene desaprovechando su verdadero potencial económico al registrar una proyección de crecimiento de apenas 2.7%, cuando con la implementación de reformas audaces podría alcanzar tasas de hasta el 6%. Para revertir esta situación, la entidad multilateral señala como eje prioritario elevar drásticamente la eficiencia del gasto público. El organismo revela que las deficiencias de gestión de las autoridades locales entre 2012 y 2023 han dejado miles de obras inconclusas o abandonadas, cuyo valor acumulado asciende a casi 18,000 millones de dólares (equivalente al 17% del PBI). Esta ineficacia se traduce en infraestructura social precaria, como colegios sin internet o centros de salud sin equipamiento, y sitúa al Perú en el rezagado puesto 104 de 137 naciones en eficiencia de gasto estatal, muy por debajo de vecinos como Chile (29°) o Colombia (54°). Asimismo, el informe identifica a la minería como la gran oportunidad real de reactivación, destacando que el país es el segundo productor mundial de cobre y el tercero de plata, habiendo registrado exportaciones por cerca de 62,000 millones de dólares en 2025. Sin embargo, para capitalizar el fuerte incremento de la demanda global de metales esenciales para la transición energética durante la próxima década, donde el cobre crecerá un 50% y el litio un 30%, resulta urgente destrabar la permisología mediante una ventanilla única digital y reducir las barreras de entrada para la inversión privada.
Como reflejo de esta burocracia, el país tarda en promedio 31 días solo para obtener una licencia comercial, en franco contraste con los 9 días que se requieren en Colombia o el único día que toma en el Reino Unido. Finalmente, la noticia enfatiza que el desarrollo estructural del país se encuentra severamente lastrado por la inestabilidad institucional y la extrema rotación de altos funcionarios. Desde julio de 2023, el Perú ha experimentado una constante volatilidad política que incluye 3 presidentes, 5 presidentes del Consejo de Ministros, 95 cambios ministeriales y 8 ministros de Economía, una situación que corta de raíz la continuidad de los programas públicos y ahuyenta la confianza empresarial. Esta fragilidad contrasta con el modelo de éxito del Banco Central de Reserva (BCR), cuyo equipo técnico independiente y enfocado en resultados garantiza una inflación controlada y prestigio internacional. El Banco Mundial concluye con una contundente proyección: de mantener el escenario base sin reformas, el Perú tardaría 64 años en convertirse en un país de ingresos altos, un objetivo que, de aplicarse transformaciones profundas en productividad e institucionalidad, se reduciría a tan solo 20 años.
Fuente: Diario Gestión, pág. 2-3, 29 de abril del 2026.