El fracaso de una empresa sin dueño: el caso Petroperú

El caso de Petroperú representa el fracaso de una "empresa sin dueño", severamente afectada por decisiones de inversión erróneas como la construcción de la nueva refinería de Talara, la cual ha generado una pérdida patrimonial calculada en al menos US$ 8,000 millones. Esta debacle financiera trasciende las cifras monetarias, traduciéndose en un alto costo social reflejado en hospitales y escuelas que dejaron de construirse. El autor atribuye esta crisis a una cultura de opacidad, mentira sistemática e incapacidad de gestión instaurada en los últimos cinco años, periodo en el cual una pequeña cúpula de malos trabajadores capturó la empresa estatal. Frente a este crítico diagnóstico, el texto sostiene que enfrascarse en la dicotomía de privatizar o liquidar la petrolera es poco realista. Por un lado, la privatización en su estado actual es inviable dado que el valor patrimonial de la empresa es fuertemente negativo y ningún inversionista privado asumiría tal riesgo; por otro lado, su liquidación resulta política y socialmente inaceptable. En su lugar, se destaca como alentador el reciente proceso de reestructuración iniciado por ProInversión mediante el Decreto de Urgencia N° 010-2025.
El plan propuesto consiste en separar los activos en bloques patrimoniales para atraer capital y gestión privada sin necesidad de una privatización total, sincerar el balance y, eventualmente, incorporar un socio estratégico que aporte disciplina financiera para sanear la enorme deuda acumulada. Para asegurar el éxito de esta nueva etapa, el autor plantea cuatro recomendaciones básicas de cara al futuro. Primero, exige implementar una transparencia verificable para comunicar con crudeza la verdadera situación de la empresa; segundo, acabar con la impunidad realizando las investigaciones correspondientes sobre los responsables de la crisis. Tercero, subraya que el cambio en el gobierno corporativo es el problema central a resolver, para lo cual urge nombrar un directorio y una gerencia de primer nivel con objetivos claramente definidos. Finalmente, recomienda capitalizar lo ya avanzado por ProInversión, concluyendo que Petroperú no necesita más rescates financieros ni eslóganes políticos, sino que su "dueño" asuma la responsabilidad y esté finalmente presente.
Autor: Carlos E. Paredes. Fuente: Diario Gestión, pág. 9, 19 de julio del 2026.