SBS busca frenar sobreendeudamiento en cooperativas de ahorro y crédito

La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha propuesto un proyecto de norma para establecer reglas uniformes en la evaluación crediticia de las cooperativas de ahorro y crédito (Coopac), con el fin de frenar el sobreendeudamiento de sus socios. En la actualidad, estas entidades aplican metodologías propias y muy heterogéneas, priorizando frecuentemente el monto de los aportes, el ahorro acumulado o las garantías del solicitante, en lugar de realizar una evaluación integral de su verdadera capacidad de pago. Esta deficiencia en la gestión del riesgo ha llevado a un aumento preocupante en los índices de morosidad del sistema cooperativo, que alcanzó el 18.6% al cierre de 2025, motivando al regulador a exigir que el contraste de los ingresos frente a las obligaciones pendientes sea el criterio central para otorgar préstamos. Para corregir estas vulnerabilidades, la nueva normativa exigirá que las cooperativas realicen una evaluación mucho más rigurosa, la cual deberá identificar el nivel de endeudamiento total del socio deudor y, de ser el caso, también el de su cónyuge si sus ingresos son sumados para el crédito. Además, las entidades tendrán que recurrir obligatoriamente a fuentes de información externas, como las centrales de riesgo, para complementar el análisis y obtener un perfil financiero real del usuario.
Especialistas señalan que esta medida es crucial dado que una parte importante de los socios que acuden a las cooperativas ya presenta niveles de sobreendeudamiento, por lo que endurecer los filtros elevará la calidad de los nuevos financiamientos. Aunque los expertos anticipan que esta regulación podría ocasionar una desaceleración inicial en el ritmo de desembolso de créditos, especialmente en las cooperativas medianas y pequeñas que deberán aplicar criterios más estrictos, coinciden en que el efecto a mediano y largo plazo será altamente positivo. El objetivo principal de la norma no es reducir la morosidad ya existente de manera inmediata, sino evitar que esta siga creciendo al mejorar la calidad de las nuevas colocaciones, logrando así una cartera más sana y sostenible. No obstante, se advierte que un posible efecto colateral de estas exigencias es que algunos usuarios, al no calificar para los préstamos formales, terminen siendo empujados hacia el crédito informal.
Fuente: Diario Gestión, 10 de julio del 2026.