La industria petrolera venezolana: resurgimiento desde las cenizas

 

La caída de la industria petrolera venezolana como un caso de "autodestrucción" sin precedentes. Menciona que PDVSA pasó de ser el sexto productor mundial en 1995 a ocupar el puesto 17 en 2025, debido a la corrupción, la desinversión y el populismo bajo los mandatos de Chávez y Maduro. Tras la "reciente captura de Nicolás Maduro". Este evento habría provocado una reacción positiva inmediata en los mercados financieros, elevando el valor de los bonos venezolanos del 10% al 35% de su valor nominal, ante la expectativa de un cambio estructural.

A pesar de que Estados Unidos es un gran productor de petróleo ligero, sus refinerías en Texas y Luisiana están diseñadas para procesar crudo pesado, como el venezolano. Esta "asimetría técnica" convierte al petróleo de Venezuela en una necesidad estratégica para EE. UU. Se menciona que la justicia internacional ratificó deudas pendientes por más de 10,000 millones de dólares con empresas como ExxonMobil y ConocoPhillips. Se prevé que estas empresas retomen el control operativo de activos clave para cobrar dichas deudas. Otras firmas como Chevron y Halliburton liderarán la reactivación inmediata de los pozos. El giro político actual permite una recuperación acelerada. La reincorporación de Venezuela al mercado energético global no sólo abastecería a EE. UU. y saldría de deudas históricas, sino que proporciona el flujo fiscal necesario para un rebote económico tras décadas de empobrecimiento.

 


Autor: Bruno Ghio. Diario Gestión, pág. 20. 09 de enero del 2026.