Un enfoque estratégico para el líder sobre los costos de energía

 

La energía ha dejado de ser un costo operativo fijo y predecible para convertirse en un factor estratégico vital de resiliencia y competitividad para las empresas. Esta transformación se debe a la creciente volatilidad de los precios, la cual está impulsada por factores como la rápida electrificación, el clima extremo, las tensiones geopolíticas y la alta demanda generada por los centros de datos y la inteligencia artificial. Para enfrentar este desafío, los líderes empresariales deben dejar de tratar la energía como un simple gasto o adquisición periódica y comenzar a gestionarla de manera activa desarrollando nuevas capacidades. Esto requiere aplicar una "inteligencia energética" mediante el análisis profundo de los datos de consumo para identificar picos de demanda y consolidar la información financiera y operativa.

Además, es crucial diseñar una "flexibilidad operativa" que permita clasificar y desplazar el uso de energía hacia horarios más convenientes (como cuando la demanda baja o la generación solar aumenta), lo que implica reestructurar tanto las rutinas de producción como las políticas del personal. Finalmente, se aconseja establecer contratos y coberturas con mucho realismo, evaluando detenidamente los riesgos asociados a las variaciones del volumen de consumo frente a los perfiles climáticos o de producción. En conclusión, gestionar la energía de manera estratégica frente a este mercado dinámico permitirá a las organizaciones construir una ventaja competitiva que será muy difícil de replicar por sus rivales.

 


Fuente: Diario Gestión, pág. 24, 30 de abril del 2026.