
Sobre la grave crisis que atraviesa el sector energético peruano, descrita como una "tormenta perfecta", ocasionada por la convergencia de un conflicto militar internacional entre Estados Unidos, Israel e Irán, y la ruptura local del gasoducto de Camisea. A nivel global, las tensiones bélicas y el bloqueo en el estrecho de Ormuz han disparado el precio del petróleo a cerca de 100 dólares por barril, generando inestabilidad en los mercados bursátiles y fortaleciendo el dólar como moneda de refugio. En el plano nacional, esta crisis externa se agrava con la interrupción del suministro de gas de Camisea, un recurso que sostiene el 40% de la matriz energética del país; esto no solo obliga a los ciudadanos a consumir combustibles más caros, sino que pone a las fábricas y al sector industrial en riesgo de paralización total. Si no se soluciona pronto, el Perú sufrirá un fuerte impacto económico, aumento del desempleo y un frenazo en sus metas de crecimiento para el 2026, lo que hace urgente y vital la inversión en energías renovables (hidroeléctrica, eólica y solar) para diversificar la matriz energética y garantizar la soberanía del país.
Autor: Bruno Ghio. Diario Gestión, pág. 24, 11 de marzo del 2026.