
La urgencia de establecer una política energética clara en el Perú, señaló que la actual paralización de proyectos no se debe a la falta de recursos, sino a la debilidad institucional y la incapacidad de gestión del Estado. El autor destaca que, frente a la volatilidad geopolítica global, el gas natural de Camisea ha servido como un gran escudo económico para el país, generando más de S/ 67,000 millones en regalías e impuestos y permitiendo un enorme ahorro en la balanza comercial gracias al modelo de inversión privada. Sin embargo, subraya que estos éxitos pasados no garantizan el futuro, por lo que es vital reactivar la exploración, impulsar la industria petroquímica y asegurar las reservas. El principal desafío que enfrenta el sector es el creciente riesgo institucional y la retórica política que ahuyentan a los inversionistas hacia otros países con marcos regulatorios más predecibles. Por ello, se hace un llamado a los candidatos políticos para que asuman la seguridad energética como un eje prioritario, dejen de lado la improvisación y la ideología, y designen a profesionales técnicos de alto nivel en el Ministerio de Energía y Minas. Finalmente, se advierte que la ventana de oportunidad es muy corta y que la inacción durante los próximos cinco años podría causar un daño irreversible al desarrollo nacional.
Autor: Diego Díaz, Diario Gestión, pág. 17, 30 de abril del 2026.