Dependencia energética amenaza economía peruana

 

Se advierte la alta vulnerabilidad de la economía peruana debido a su profunda dependencia energética, explicada tanto por la necesidad de importar combustibles como por concentrar su suministro de gas natural en una única fuente e infraestructura. Según Luis Fernández, director de Gas Energy Latin America, el Perú demanda diariamente alrededor de 280 mil barriles de combustibles líquidos; sin embargo, la producción local de crudo es de apenas 40 mil barriles diarios y la capacidad de refinación llega a los 200 mil, lo que obliga al país a importar aproximadamente 160 mil barriles de crudo y 80 mil barriles de productos terminados cada día. A esto se suma que cerca del 95% del suministro de gas natural nacional proviene de una sola fuente, un factor crítico considerando que el petróleo y el gas natural representan entre el 70% y el 80% de la matriz energética primaria del país. Esta fuerte dependencia expone a la nación a variaciones de precios internacionales e interrupciones en el suministro, afectando directamente a la inflación, la competitividad y la estabilidad macroeconómica.

Ante este panorama, el especialista señala que el problema es estructural y exige una planificación de largo plazo que fortalezca la producción de crudo en la selva, descentralice el desarrollo energético y diversifique las fuentes de gas natural. En ese contexto, se identifica a la región de Piura como una alternativa estratégica, ya que actualmente produce unos 80 millones de pies cúbicos diarios de gas y tiene el potencial de duplicar ese volumen a corto plazo. Esto permitiría atraer inversiones cercanas a los 2,000 millones de dólares, generar empleo y ampliar el acceso a la energía para hogares, transporte e industrias. No obstante, el desarrollo de estos nuevos proyectos se encuentra frenado por trabas normativas y desafíos administrativos, caracterizados por procesos complejos, permisos fragmentados y largos tiempos de evaluación que restan predictibilidad a las inversiones en exploración y producción. Por ello, se concluye que fortalecer la producción nacional de gas debe asumirse no solo como una agenda del sector, sino como un pilar fundamental para la seguridad económica del país.


Autor: Economía y Negocios, Expreso, pág. 8, 01 de junio del 2026.