El error de prepararse para el escenario promedio

 

El principal error en la gestión del fenómeno El Niño consiste en planificar las decisiones económicas sobre la base del escenario promedio o más probable, en lugar de prepararse para el escenario de mayor pérdida potencial. Mientras que la ciencia y los organismos oficiales como el ENFEN actúan con cautela comunicando únicamente lo que la evidencia respalda con absoluta certeza, la gestión del riesgo empresarial opera bajo una lógica distinta: la ciencia busca reducir la incertidumbre, mientras que las empresas deben proteger la continuidad del negocio frente a situaciones extremas. Esperar al consenso científico para actuar resta semanas valiosas que podrían emplearse en asegurar infraestructura, revisar planes de contingencia y reforzar cadenas logísticas. Esta falta de anticipación preventiva representa un riesgo latente para la economía.

En ciudades como Lima —que concentra cerca de la mitad de la actividad económica del país—, la verdadera amenaza trasciende a las lluvias y se concentra en la parálisis de la actividad por el corte de vías neurálgicas, fallos energéticos o interrupciones en el suministro de agua. De igual manera, las decisiones clave en agricultura, pesca e industria deben tomarse meses antes de que se consoliden las precipitaciones o el calentamiento del océano. En la administración de riesgos, perder tiempo a la espera de certezas resulta tan costoso como una mala decisión, ya que prepararse para un evento menor al que finalmente ocurre puede implicar pérdidas millonarias irrecuperables.


Autor: Patricio Valderrama. Fuente: Diario Gestión, pág. 15, 9 de setiembre del 2026.