Supply Chain ante El Niño 2026-2027: El calor que su tablero no mide

 

Ante el impacto del fenómeno El Niño 2026-2027, el principal riesgo para las empresas no reside únicamente en las lluvias, sino en el incremento de las temperaturas y la falta de planificación en sus cadenas de suministro. Con alertas del ENFEN que no descartan una magnitud extraordinaria y pronósticos del Senamhi que prevén temperaturas hasta 5 °C por encima de lo normal en la costa peruana, el calor ya está dañando la floración y el cuajado de los cultivos. Este impacto agronómico se manifestará críticamente durante la ventana comercial de agosto a noviembre, período que concentra cerca del 60 % de la agroexportación anual y que corre el riesgo de sufrir estrangulamientos logísticos por posibles interrupciones en la carretera Panamericana.

Las respuestas empresariales tradicionales, como el mero alquiler de cámaras frigoríficas, resultan inútiles si se quiebran los puntos de conexión eléctrica, la generación de respaldo o las rutas de evacuación de la mercancía. Los efectos transversales de este choque climático ya son evidentes en la lechería por el corte de vías, en la cadena de frío farmacéutica y en la pesca de anchoveta, cuya cuota para 2026 se sitúa en su nivel más bajo en una década tras caídas severas en las capturas. Dado que estos eventos globales reducen el volumen pero disparan los precios, la supervivencia y rentabilidad de las empresas dependerán de su capacidad de anticipación: establecer disparadores automáticos de actuación, reposicionar inventarios antes de los bloqueos de rutas, auditar el respaldo energético y supervisar el umbral térmico de los cultivos en lugar de limitarse a medir las precipitaciones.


Autor: Fernando Pérez. Fuente: Diario Gestión, pág. 15, 25 de agosto del 2026.