Aumentan utilidades netas de 25 de 28 microfinancieras

Durante el primer trimestre, el sector de las microfinanzas mostró un desempeño positivo generalizado, logrando un incremento en las utilidades netas de 25 de las 28 instituciones que lo conforman. Este avance estuvo liderado de forma destacada por las cajas municipales, cuya utilidad neta conjunta se expandió un 179.5% hasta alcanzar los S/ 339.5 millones, extendiendo la recuperación iniciada el año anterior. Asimismo, las empresas de crédito registraron un aumento significativo del 96.6% y las cajas rurales crecieron un 30.2%. En contraste, las empresas financieras experimentaron un avance mucho más moderado, con un incremento conjunto de apenas el 2.5%, un ritmo notablemente inferior al 27.1% registrado en el año 2025. Especialistas del sector señalan que esta notable mejora en los resultados financieros no responde principalmente a una expansión agresiva de las colocaciones crediticias, sino a una reducción en las provisiones por riesgo de impago y a menores gastos financieros. Una mayor confianza y una menor percepción de riesgo permitieron una mejora gradual en la calidad de la cartera de clientes, disminuyendo la necesidad de que las microfinancieras realicen elevadas provisiones para cubrir pérdidas por deudas impagas. A esto se sumó un factor clave: la reducción del costo de fondeo. La baja en las tasas de interés de los depósitos ayudó a reducir el costo base del refinanciamiento y mejoró el spread (margen de ganancia de intereses), otorgando un importante alivio financiero a las entidades.

A pesar de este escenario favorable, el crecimiento de los créditos aún se mantiene moderado debido a que la recuperación de la economía es lenta. Para mitigar riesgos, las entidades financieras han fortalecido notablemente sus evaluaciones crediticias, sus estrategias de cobranza y la gestión de riesgo, logrando estabilizar la morosidad que venía acelerada en periodos anteriores. Sin embargo, persisten factores que limitan una expansión más agresiva del crédito, entre los que destacan el creciente índice de extorsión y delincuencia en ciertos sectores económicos. Debido a esto, actividades que manejan altos flujos de efectivo, como el transporte, el comercio y los pequeños negocios, son evaluadas con mayor cautela, priorizando aquellos créditos que ofrecen mayores garantías físicas o reales sobre los flujos de ingresos. Finalmente, a la problemática de la seguridad se añade la incertidumbre política y electoral, una situación que está llevando a las familias y empresas a postergar sus decisiones de inversión y consumo en favor de la cautela y el ahorro, un panorama que podría mantenerse hasta que haya claridad sobre el rumbo económico del próximo gobierno. En el ámbito competitivo, el mercado microfinanciero muestra un dinamismo interno debido al aumento de la competencia y al interés de nuevos participantes por ingresar al mercado local, lo que está motivando movimientos estratégicos entre algunas empresas que evalúan cambiar de categoría o convertirse formalmente en bancos.

 


Fuente: Diario Gestión, pág. 17, 21 de mayo del 2026.