La farra fiscal y las tentación de los impuestos

Se analiza críticamente los recientes rumores sobre una posible alza del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) y el recorte del beneficio del drawback a los exportadores con el fin de financiar un crédito suplementario. El autor argumenta que el contexto actual, marcado por expectativas económicas frágiles y un gobierno de salida, es sumamente inoportuno para incrementar la carga tributaria. Aunque se reconoce que el drawback opera actualmente como un subsidio ciego que amerita una revisión técnica, y que elevar el ISC en productos como combustibles o cervezas generaría severas distorsiones y fomentaría el contrabando, se enfatiza que el enfoque en recaudar más mediante estas vías está equivocado.

El verdadero problema de fondo expuesto en la columna es la "farra fiscal" o el descontrol del gasto público impulsado por el Congreso. Se advierte sobre una dinámica muy peligrosa: si bien los ingresos del Estado han crecido en los primeros meses del año gracias al buen precio internacional de los commodities (un factor netamente transitorio), el gasto corriente, impulsado por planillas y aumentos salariales, ha subido al mismo ritmo y de forma permanente. Esta situación ya está pasando factura al sacrificar la inversión pública en infraestructura, la cual ha caído significativamente, comprometiendo la competitividad y el crecimiento económico del país. En conclusión, la solución para el nuevo gobierno no pasa por asfixiar con mayores tasas a los mismos ciudadanos y empresas que ya tributan, sino por derogar las normas que disparan el gasto corriente y aplicar una estrategia inteligente que amplíe la base tributaria, fiscalizando mejor y creando incentivos para la formalización.


Fuente: Diario Gestión, pág. 16, 16 de junio del 2026.