Inversiones ligadas a la IA ahora son lo más rentable

Las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial (IA) y a la cadena global de semiconductores se han consolidado como las más rentables en lo que va del año. Tras superar la volatilidad financiera de marzo provocada por conflictos en Medio Oriente, las alternativas tecnológicas han mostrado un fuerte repunte, destacando el fondo mutuo Credicorp Acciones Asia con una rentabilidad del 31.4%, impulsado por gigantes de componentes como TSMC y Samsung. Asimismo, los fondos cotizados (ETF) enfocados en semiconductores alcanzaron ganancias de hasta el 84%, reflejando un apetito de los inversionistas que trasciende a las grandes firmas estadounidenses para centrarse en los proveedores clave de hardware y memoria ubicados en Taiwán y Corea del Sur.

En el ámbito nacional, la Bolsa de Valores de Lima (BVL) se posicionó como el segundo mercado con mejor desempeño, favorecida por el alza en los precios de los minerales y el entorno electoral positivo. Indicadores como el MSCI Nuam Perú Select registraron retornos de hasta 29.7%, encabezando los mejores rendimientos locales. En el extremo opuesto, los instrumentos con mayores pérdidas fueron los fondos mutuos de acciones en India (-10.2%) y las notas estructuradas (-8.8%). Según el ranking de MC&F e IFEL, solo el 30.9% de las opciones financieras locales lograron obtener ganancias por encima de la inflación acumulada. Por su parte, los instrumentos de renta fija y los depósitos a plazo en entidades financieras ofrecieron rendimientos más moderados, situándose en promedios de entre 1.6% y 3.8% en soles y alrededor del 4% para aquellos denominados en dólares. De cara a los próximos meses, si bien el entusiasmo por la IA y la tecnología continúa alto, los analistas recuerdan que los rendimientos pasados no aseguran beneficios futuros. En consecuencia, recomiendan vigilar de cerca variables críticas como las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, los riesgos inflacionarios y los eventos geopolíticos que puedan alterar la economía global.

 


Fuente: Diario Gestión, pág. 2-3, 26 de junio del 2026.